Claro, siempre es hermoso.

1.- Más por necesidad que por costumbre, me arrimo a la computadora a escribir los acontecimientos importantes del momento.
Antes, con el afán de la exhibición y la función inherente a la crítica que otros ojos puedan prestar a lo que pudiese escribir, ahora con la necesidad entera y pura de organizar un poco lo que pienso, en luz de no entender momentáneamente lo que puedo llegar a ponderar.
(1.- Me arrastro a mí mismo, fuera de la cama, prendo la computadora… Hago como que escribo y hago como que pasó algo importante en el día: Mentira, yo siempre estoy de vacaciones.
Antes, era para que alguien leyera lo que escribo, ahora, para sentir que hago algo que evite mi muerte por depresión clínica frente al monitor).
No, no tengo hambre, gracias… Pero quedate.

Decir que las personas nunca cambian es igual de obtuso que decir que nunca aprenden.
Curiosamente, caer dos veces en el mismo agujero, no es “No aprender”, si no encontrar placer en el camino a la trampa.
Y es que solo nos arrepentimos de hacer trampa cuando nos descubren y fallamos. (No en ese orden, claro.)
Un saludo a todos los tramposos y a todos los mentirosos.
Porque, incluso dentro de todo ese horrible disfraz, hay inteligencia.
Y la inteligencia, hace falta.
P.D: Collette es uno de mis amores platónicos.
My rooftop.
I’m in love with it as much as i’m in love with myself.
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My azotea.
Estoy tan enamorada de ella como lo estoy de mi.
Scribble, Scribble…

Hola.
¿Te acuerdas de mí?
Si pluma, te hablo a ti…
Entiendo si no reconoces los temblorosos dedos que solían abrazarte para dar nacimiento e interpretación a tu alma, ha pasado tanto tiempo desde su último encuentro que casi podría afirmar que son extraños entre ustedes, ajenos el uno del otro…




