El Abandono como cualidad.

Hay cosas, que en soledad resplandecen más que en su momento de compañía.
Y no es de extrañarse, las personas reconocen a los objetos por sus cualidades rentables, ya sea por su utilidad a largo/corto plazo, o lo lucrativo que resulte tenerlas en su posesión.
¿Qué sucede con los lugares?
Pocos lugares se pueden reconocer como “Privados”, y en teoría, no hay nada más público o libre que el mundo… Sin embargo, ¿Qué pasa con los lugares abandonados? ¿Quién les rinde tributo o quién les estima? ¿Acaso alguien les recuerda?
Es mi caso, el buscar lugares abandonados… Su curioso y desvergonzado manto de descuido inspira tranquilidad y seguridad en mí. (Por muy irreal que suene.)
Quizás, sea una especie de metáfora criptica y poco clara para algunas personas, pero… Pensemos un momento.
Los lugares abandonados, en algún punto de su existencia tuvieron gente que les mantenían vistosos y llenos de vida… Con el tiempo, dadas circunstancias excepcionales o meramente extraordinarias, terminaron abandonados, a la merced de cielo y los demás elementos…
¿Qué no es eso lo que pasa con las personas?
Me gusta pensar que un espacio, es el vivo reflejo de la persona que lo habita… Dice demasiado, tanto de sus hábitos como de su persona. (Y quizás, un poco de su subconsciente.)
¿Qué podría pensar de mi mismo por buscar y tener agrado por los lugares abandonados?
Solo sé que si estas contigo mismo, y te sientes solo, es porque estas mal acompañado…
-
mostmagicalindeed posted this